
Viña del Mar es sinónimo de verano, mar y panoramas al aire libre. Su extensa costa ofrece playas para todos los gustos, desde espacios ideales para el deporte hasta rincones tranquilos para disfrutar en familia o conectar con la naturaleza. Una de las más activas es Playa del Deporte, pensada para quienes disfrutan del movimiento. Aquí se promueven las actividades físicas y los deportes extremos, con canchas de fútbol, vóleibol y rugby ubicadas a pocos metros del mar. Es el lugar perfecto para ejercitarse y luego refrescarse en el océano.

Playa Reñaca, en tanto, es una de las más concurridas de Viña del Mar, especialmente por el público joven. Su fuerte oleaje la convierte en un punto favorito para los surfistas, aunque también cuenta con sectores más protegidos, ideales para la pesca recreativa.

Muy cerca del centro se encuentra Playa Acapulco, una de las más accesibles de la ciudad. Su ubicación y fácil ingreso la hacen una excelente opción para quienes buscan disfrutar del mar sin alejarse demasiado de la vida urbana.

Para un ambiente más relajado, Playa Cochoa es ideal. Perfecta para pasar el día en familia, se destaca por su entorno tranquilo y su cercanía a restaurantes especializados en gastronomía marina. Playa Los Marineros, una de las más extensas, también es una excelente alternativa para ir con niños, gracias a su oleaje moderado y zonas de juegos cercanas.

En los alrededores de Viña del Mar destacan verdaderos tesoros costeros como Playa Las Docas, en Valparaíso, escondida entre montañas; Playa Las Cujas, en Zapallar, de arenas blancas y aguas claras; y Playa Tunquén, en Algarrobo, donde la costa se une a un humedal de gran valor natural.

Un litoral diverso que invita a explorar.













